Bella Vista, 16 de mayo de 2012
P. Rubèn Revello
Director del
Departamento de bioètica de
la Universidad Catòlica Argentina
De mi mayor consideraciòn:
seguì atentamente su
participación en el programa Juego
Limpio de Nelson Castro sobre la recientemente
sancionada ley de “ muerte digna”. Lamento no poder felicitarlo y sì tener que
repudiar su tibieza :
1) En primer lugar se me ocurre que Ud como sacerdote deberìa haber afirmado rotundamente que la
vida es un don de Dios, que sòlo El tiene derecho a tomar. Ud no lo hizo.
2) Cuando Castro preguntò si la ley se acercaba a la eutanasia, el mèdico del Hospital Italiano lo negò
falazmente y Ud callò.
2) Cuando el mèdico dijo que esta ley prohibe la eutanasia y dio su incomplea
definición de la misma y agregò que la ley sòlo invita a “acompañar el proceso de muerte quitando todo aquello que haga que todo lo
que hagamos sea inútil y aumente el sufrimiento”, Ud tambièn callò y omitiò denunciar y rechazar con claridad y firmeza el falso derecho concedido por la ley a practicar una eutanasia pasiva consistente
en quitar hidratación y alimentación
parenteral (que nunca seràn medios extraordinarios ya que es èticamente obligatorio dar agua y
alimento a todo ser humano que lo necesite)
3) Por excepcional que parezca el milagro, es decir la natural intervención de Dios en determinadas circunstancias,
Ud no puede diluir esa posibilidad de la Providencia divina so pretexto de “racionalidad”,
como lo hizo.
4) Cuando se hablò de los
derechos del paciente no se matizò
el tema para despejar toda falsa autonomìa
a la cual por otra parte se puede
inducir sutilmente cargando de injusta responsabilidad al paciente (o a sus familiares) que sufre o puede sufrir en las circunstancias una pèrdida de sentido en su propia vida.
5)Tampoco refutò el falso
humanismo que capeaba en toda la conversación. Falso humanismo que en la
modernidad ha llevado al actual
“holocausto humanitario”, jamàs conocido
antes en la historia de la humanidad. Y que
Ud tampoco denunciò. (Quizà hubiera sido mucho esperar tambièn que explicara
por què el sufrimiento tiene un valor de redenciòn).
Ud tenìa y tiene una carta
liminar para guiarse con fidelidad a Cristo y a la Iglesia en estos temas en toda presentaciòn publica cual es la carta
encìclica Evangelium Vitae de SS Juan Pablo II en la cual se exige hablar clara y notoriamente a todos .Ud no lo hizo. Esta ley que incluye la eutanasia pasiva se inscribe en el marco de la cultura de la
muerte y el relativismo cultural hoy dominantes y usted no hizo la menor referencia a ello. Lleno de respeto humano pareciò preferir la “cortesìa” de lo
políticamente correcto y coincidir con su interlocutor y con su anfitriòn quien
cerrò el programa diciendo “esta es una buena ley”. Y Ud callò. Su tibieza no se
corrige con un comunicado de aclaraciòn posterior. El daño a millones de televidentes, a la
propia Iglesia y a la misma UCA, que deberìa ser un faro de Verdad y compromiso
cristiano, ya està hecho. Estos no son tiempos de tibiezas.
Atentamente,
Luis Alvarez Primo
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